Las vitaminas afectivas surten efecto instantáneo sobre los niños. Si cree que personalmente está escaso de alguna de ellas deténgase un minuto y tome acción inmediata. No tiene que ir al supermercado ni a la farmacia más cercana a comprarlas, le repito ya las posee. Úselas. En nombre de ese hijo que ama.

Las vitaminas según dice el Dr. Spock en su libro “Tu Hijo”, son muy necesarias al cuerpo para producir un rendimiento normal, sin embargo la cantidad que de ellas requiere el organismo humano es comparable a las escasas gotas de aceite que exige de vez en cuando cualquier aparato mecánico o a la minúscula chispa eléctrica para poner un motor en marcha. De otro lado, Erwin Moller en su libro “Nutrición Natural para Superniños” afirma cómo las deficiencias vitamínicas se producen con facilidad en los niños, en quienes es común el poco apetito, el ser melindrosos al comer, el abuso en las golosinas y la sustitución de los alimentos nutritivos por “basura”.

¡Qué bueno poder nutrirse de la literatura de los mencionados expertos! Pero mejor aún, es saber que poseemos unas vitaminas increíbles en nuestro ser y no son precisamente las tradicionales. Son las vitaminas afectivas, que contrario a lo dicho por el Dr. Spock se necesita gran cantidad de ellas para la supervivencia de los niños a saber:

  • Vitamina A: Amor. Atención. Afecto. Armonía. Abrigo. Adoración. Aprecio. Abnegación. Abundancia. Amistad. Abrazos. Acercamiento. Aliento. Almohada. Amabilidad. Ambiente. Animo. Arrullo. Apego. Aptitud. Autenticidad. Autoridad. Autonomía. Aventura. Ayuda.
  • Complejo Vitamínico B: Bondad. Besos. Balance. Baile. Belleza. Beneplácito. Benevolencia. Benignidad. Bríos.
  • Los niños reciben una buena dosis de vitamina C en la leche materna. Madre, es hora de que su hijo ingiera mucha vitamina C ¿pero en donde queda la Vitamina C Afectiva? Cuidado… No lo olvide, el niño necesita sobre dosis de cariño. Comprensión. Corazón. Carcajadas. Calor. Confort. Canto. Cercanía. Confianza. Colchón. Compañerismo. Compartir. Comunicación. Consejo. Camaradería. Confidencialidad. Consentimiento. Constancia. Convivencia. Cordialidad. Cortesía. Creatividad. Crecimiento. Crédito. Crianza. Cultura.

El doctor Lendon Smith Pediatra de Portland Oregon, autor de una gran cantidad de libros sobre salud infantil afirma que: “La base de la salud de un niño muy bien puede empezar en la relación con los padres, incluso antes de la concepción. Después de esto, lo más importante para el niño es que lo abracen, den masajes, amen, sonrían, en esencia que le digan que es aceptado y valioso”.

Las vitaminas afectivas reúnen los ingredientes necesarios para que los niños sean felices e irradien el deseado bienestar que nosotros como padres debemos brindarles. Sonríale a su hijo, así usted esté atravesando por el más grave problema de su vida, no lo involucre en su dolor, él no va a solucionar sus problemas. Esto no significa que debe de criarlo ajeno a la realidad o en una cúpula de cristal; pero sí le puede evitar mucho dolor.

  • Vitamina D afectiva: Enseñará cómo puede cambiar la (D) de dolor por la (D) de disfrute en la vida de su hijo. Dios. Dedicación. Disculpas. Dar. Danza. Diálogo. Dicha. Día. Delicadeza. Defensa. Desahogo. Desarrollo. Decencia. Decisión. Demasiado. Decoro. Democracia. Dependencia. Derechos. Desapego. Desayuno. Descanso. Descubrimiento. Desenvolvimiento. Dibujo. Dinamismo. Disciplina. Disfrute. Disimulo. Disposición. Disponibilidad. Diversidad.

“Esperanza adónde vas”… Como dice la canción de Enrique Iglesias que ha recorrido gran parte del mundo de habla hispana, puede que esta esperanza no sepa adónde ir, pero existe una que necesita ser estimulada y es la que usted como padre tiene el deber de darle a su hijo. Ofrézcale la posibilidad de lograr lo que desea, dele a entender que puede tener lo que solicita, enséñele a esperar con paciencia. Muchas veces los padres no le dan importancia a la vitamina afectiva “Esperanza”, así como algunos médicos opinan que la vitamina E sólo resulta necesaria para las funciones reproductivas de los animales y que su importancia en los seres humanos no se ha demostrado de manera concluyente.

Erwin Moller en su libro “Nutricion Natural Para Superniños” afirma: “el cerebro es un órgano especialmente vulnerable durante la primera infancia ya que se encuentra en un período crítico de desarrollo. No es coincidencia que los niños pequeños tengan la cabeza desproporcionada en relación con el cuerpo; el cerebro alcanza prácticamente su tamaño definitivo a los tres años de vida. Por lo tanto, es en este lapso cuando el cerebro más necesita un aporte óptimo de nutrientes, en especial de vitamina E”.

  • Vitamina E afectiva: Estímulo. Ecuanimidad. Entrega. Educación. Ejemplo. Ejercicio. Elasticidad. Elección. Esperanza. Energía. Equilibrio. Esfuerzo. Esencia. Espacio. Especialidad. Espera. Espíritu. Espontaneidad. Estudio. Equidad. Encanto. Enseñanza. Entendimiento. Escuela. Evolución. Excelencia. Explicación.

La vitamina Afectiva Formación, no sólo la necesitan los niños para tener un futuro bueno, organizado y exitoso, sino también para lograr una dieta alimenticia sana y saludable. Si formamos bien al niño en cuanto a alimentación se refiere y le explicamos lo malo que es para su salud el junk food (comida basura) él irá creando conciencia. Puede que ahora se sienta muy tentado por este tipo de comida, pero lo más importante de todo esto es que él sepa qué está comiendo en realidad. Lo ideal es que el niño no consuma este tipo de alimentos y eso está en sus manos querido padre de familia.

  • Vitamina F Afectiva. Formación. Facilidad. Familia. Fantasía. Fe. Felicidad. Fascinación. Fidelidad. Filosofía. Firmeza. Flexibilidad. Flotador. Frazada. Freno. Fuerza. Fundamento. Futuro. Fortuna. Fruto. Frescura. Factibilidad.
  • Vitamina G afectiva: Gentileza. Gloria. Goce. Golosina. Gracia. Gracias. Grandeza. Gratitud. Grupo. Guarda. Gusto.

Me despido de ustedes con la Vitamina H. HOLA…TIENE TODO DENTRO DE USTED PARA LOGRAR LA MEJOR NUTRICION PARA SU ALMA Y LA DE SU HIJO…