Cada día en el mundo las enfermedades como el cáncer, la diabetes, el fallo renal y otras, se han vuelto más comunes en el ambiente y aunque los científicos oficiales no nos revelan o tal vez no nos quieren revelar las verdaderas causas, podemos intuir que en gran parte están asociadas con los cambios de alimentación asumidos en las últimas décadas. Solo recordemos que se habla del concepto de alimentación integral cuando el cuerpo se alimenta a través de los cinco sentidos: cuando come, huele, ve, escucha y toca.

Se tienen algunos estudios de cómo los pesticidas, los transgénicos o GMO (Genetically Modified Organism) y los procedimientos de crecimiento rápido en la producción de animales para el consumo humano, pueden deteriorar poco a poco la salud. Además los fuertes impactos sociales propios o venidos del árbol genealógico, las creencias recibidas a través de la familia y la cultura, el llamado stress, la ansiedad de dinero y de poder y la adicción a la tecnología entre otros, nos ofrecen una gama de emociones que afectan la alimentación recibida a través de los demás sentidos de nuestro cuerpo.

Podemos seguir con el interrogante de la verdad, que muchas veces se oculta por intereses económicos que tampoco son mostrados, seguir esperando a que los científicos y los estudios nos digan que hacer o simplemente ser responsables de nosotros mismos y tomar decisiones desde el mejor conocimiento.

Y cuál es ese conocimiento? La experiencia de nuestros ancestros en cuestiones de comida fue exitosa, desde ese punto de vista, se podría decir que hay que volver a lo natural, a sentir el azúcar de las frutas, el sodio o la sal que tienen los huevos y saborear el sabor particular de cada producto natural. También la posibilidad de tener cultivos pequeños en nuestra propia casa o apoyar las iniciativas de granjeros con prácticas naturales y en forma paralela reemplazar los alimentos procesados que están dejando adicción al azúcar o a la sal, cambiaría la salud de cada persona que decida hacerlo.

Recordemos que es un juego económico y en la medida que la demanda de productos procesados disminuya, la oferta bajará y las grandes empresas tendrán que cambiar su visión y ofrecer mejores opciones para este grupo de ciudadanos conscientes. Tal vez muchos pensaran que una sola golondrina no hace verano, sin embargo cada vez que se sume uno a la lista, el grupo será más grande y fuerte para generar cambios.

http://my.blendfresh.com/healthmadesimple

luza.giraldoduque@gmail.com

banner-out-horizontal-Tomas