Encamínate a elevar la estima a ti mismo y a empodérate a partir de ella.

La raíz de muchos trastornos, disfunciones, psicopatologías emocionales o mentales, conflictos y crisis está en una baja autoestima, que si se encuentra débil les permite pasar. Te invito que observes tu corazón a manera de pirámide y empieces a comprender cómo la estima que te das a ti mismo conforma la autoimagen y es la base, relacionada con el amor a tu cuerpo y el valor que das a tu aspecto físico, el templo sagrado de tu alma y espíritu. Todo tiene que ver con la forma como te ves frente al espejo, la aceptación de tu cuerpo, el cuidado que le das,  la presentación personal y el sentir bajo tu piel. Ocuparte más de ti, la belleza no solo es exterior, ella brilla en tu alma y desde ahí se expande hacia tu presencia física, pero como todo en la vida también se devuelve, de tal manera que la forma como te ves influye en cómo te sientes, proyectas, actúas y elevas tu autoestima.

El segundo piso lo constituye la autoevaluación constante que te permite corregir errores, identificar alcances, valorar capacidades, superar barreras, mejorar cada día y colocar en la balanza los aspectos positivos, que te permiten dar un paso más hacia tu siguiente nivel en lo personal, familiar, social, profesional, financiero y espiritual con la visión de quien reconoce todas las riqueza que posee, lo valioso que le rodea y lo que es en esencia, aún en medio de las carencias, los conflictos o las crisis.

En el tercer piso de la pirámide te encuentras con el auto concepto, el que contiene todo lo que piensas y sientes sobre ti, aquellas creencias construidas con la información que has recibido desde que te encontrabas en el vientre materno, lo que has aprendido a lo largo de la vida dado por tus mayores, mentores y maestros, todo aquello que has fijado en el inconsciente.

Si subes al cuarto piso ingresas al mundo del autoconocimiento y entras a lo más profundo de tu alma, a ese rincón en el que estarás en capacidad de identificar el tipo de emociones predominantes en tu diario vivir, el nivel a que estás elevando tus pensamientos, los dones divinos que has recibido y las habilidades que a partir de ellos has desarrollado, lo importante de la educación cursada, el cómo diriges tus acciones, el tipo de relaciones interpersonales que estableces, tu grado de fortaleza, tu sentir y tu ser donde están todas las respuestas.

Al asomarte al quinto nivel, te enfrentaras con la auto aceptación como el ser único, individual, irrepetible e indivisible que eres, unido al universo pero con huella propia. Ahí puedes calibrar si te aceptas como un valioso diamante que se pule en forma permanente o por el contrario, como un objeto de poco valor anclado en tus propios límites, obstáculos, barreras, debilidades, emociones de baja vibración y pensamientos disfuncionales que te bloquean.

Un paso más al sexto y disfruta de la auto superación de todas aquellas cosas que intentan doblegarte o destruirte, pero que no lo logran debido a que eres tan flexible para doblarte como la palmera cuando el viento pasa y fuerte como el roble para mantenerte en pie, encaminarte una y otra vez hacia tu propósito de vida, libre de apegos, disfrutando del éxito, feliz y lleno de amor.

Has llegado al séptimo escalón de la pirámide, felicitaciones  has alcanzado a manos llenas la autoestima, aquel impulso diario para creer,  crear  y  desplegar como pavo real todas tus posibilidades, mantener altos niveles de optimismo, aprovechar las oportunidades, reconocer tu potencial, aceptar la adversidad como parte del crecimiento y amarte sin límites.

Por: Lenny Pito-Bonilla  http://creationihd.com/

Psicóloga-Autora del libro Entre Tus Manos