Tu natural capacidad para pensar es uno de los poderes con los que llegaste al mundo.

Dentro de la ilimitada capacidad que tienes para pensar, es maravilloso saber que tu posición no es pasiva, porque eres el líder de esa dinámica. No tienes que aceptar todo lo que produce la mente, al contrario estás llamado a ser proactivo, selectivo y a manejarla de manera consciente e inteligente. Cuentas también con la concentración, otra herramienta en el conocimiento, control y armonización de tus estados mentales, una maravillosa vía hacia el encuentro con la ecuanimidad y la meditación. Al actuar sobre tu mente, recibirás grandes beneficios, en cada instante empezaras a liberar pensamientos inútiles, a neutralizarlos y a dejar de reaccionar ante ellos en forma automática e impulsiva como quizás lo has hecho hasta ahora.

Pensar surge sin esfuerzo pero requiere de nutrición, orientación y desarrollo, por eso es importante la influencia y los aportes que hayan hecho tus padres, familia, maestros, escuela y cultura desde la infancia. La buena noticia es que nada es determinante hoy día, ya que eres adulto y capaz de hacer todas las modificaciones que consideres necesarias. Si el impacto sobre ti fue o es adecuado, grandioso, eso significa que generas, cultivas y afianzas una forma de pensar constructiva. Pero si ha sido equivocado y te mantiene pensando en forma negativa, es este el momento para que pongas atención a tu mente, la gires hacia lo positivo o cambies ideas, creencias, pautas y parámetros si ya no te son útiles.

El pensar de manera positiva te lleva a ser positivo, es fundamental para realizar cambios y te empodera, sin embargo recuerda que tú no eres tus pensamientos, no tienes que convertirte en ellos, ni dejar que te controlen, ya que son volátiles y pasajeros. No  permitas que se impongan sobre tu esencia. Cuídate de no esclavizarte a sus pies o creer que no puedes transformarlos y ponerlos a tu favor. Vale la pena que asumas una posición de liderazgo contigo mismo permitiéndote:

  • Tomar decisiones frente a cada opción.
  • Ver en cada situación la enseñanza, el para qué suceden las cosas y la oportunidad.
  • Dejar fluir al dador de pensamientos con todo su poder creativo, evitando el estancamiento, los círculos viciosos y el
  • Tener una actitud constructiva ante la vida, para crear el hábito diario de pensar desde la integralidad y no desde la dualidad que clasifica todo como bueno o malo, blanco o negro.
  • Reencontrarte con un ser capaz de vencer desafíos, superar retos y descubrir respuestas, soluciones y alternativas en cada circunstancia.

La fuente del pensamiento es un inagotable manantial de vida, su origen es tan puro como el agua en el nacimiento de los ríos, igual que éstos, pensar tiene su curso y fluye dentro de ti. En tanto sucede, tienes la responsabilidad de ocuparte de mantener esa fuente corriendo en forma cristalina y fresca, de no dejar que se estanque y por ende podrir. En este eterno fluir tú eres libre de escoger el camino.

Libro de la autora:

Entre Tus Manos Un encuentro amoroso con tu alma