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9.4

Desde el principio de los tiempos bíblicos, Dios eligió reunirse con el pueblo en lugares sagrados tales como:

  • El Monte Sinaí, al aire libre, en las alturas.
  • El Tabernáculo del desierto, liviano, nómada y transicional.
  • El Templo de Jerusalén, edificio, monumental y estático.

Posteriormente cuando las prácticas del cristianismo salieron de las catacumbas para desarrollarse en el exterior, comenzaron a construirse las primeras iglesias, y con la aparición de la religión católica-romana que durante mil quinientos años fue considerada la “mecenas” del arte y la arquitectura, formaron y patrocinaron artistas y arquitectos quienes embebidos en el llamado “arte sacro” crearon toda una historia estética y artística que se ha preservado con todo cuidado y que como “edificio de la casa del pueblo de dios”, se convierte en un gran salón o auditorio con hermosas ornamentaciones clásicas, imágenes y coloridos ventanales, en un punto de encuentro que permite la realización de cultos, eventos y tradiciones religiosas.

Caminando entre las multitudes de las grandes ciudades o en la soledad de los pequeños pueblos, contemplando esa arquitectura se llega a un encuentro con la historia y la atención es hacia el nororiente de las plazas donde con sus torres se distinguen, y hacen reflexionar sobre los principios que hicieron posible la creación de esos monumentales edificios cuyo objeto es la adoración y la contemplación de la divinidad.

Entonces se piensa en “Iglesia” como un Cuerpo Vivo, es cuando esa casa material del pueblo de Dios, se transforma en una comunidad símbolo de unidad, columna y baluarte de una verdad que en su interior acoge a una sociedad y exalta la esencia y la reflexión acerca de la conformación de una fe, revitalizando el poder y haciendo de esa verdad una forma de vida, reuniendo a todos los creyentes provenientes de diferentes estratos socioeconómicos, distintas posturas políticas, razas y los transforma en un todo, que sublima las creencias espirituales y los unifica en la búsqueda de la solidaridad, justicia social, libertad y paz.

Entendemos así, que la denominación “Iglesia” comprenden distintos significados:

  1. Instituciones eclesiásticas con diferentes denominaciones, ideas y doctrinas.
  2. Edificio siempre monumental, templo destinado al culto religioso, obra de hombres que con conocimientos científicos erigen obras arquitectónicas de gran complejidad para realización de reuniones y celebración de manifestaciones esotéricas.
  3. Reunión de creyentes congregados en razón de un llamado que convoca a las personas en torno una misma esperanza, doctrina y fe.

“Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.” (2 Cor,5:1)