Conectando Cuerpo y Espíritu

“La ciencia sin la espiritualidad está tuerta y la espiritualidad sin la ciencia está coja”. Albert Einstein

Ciencia y espiritualidad dos aspectos de una misma realidad, la vida es una “cuerda floja” sobre la que caminamos y por eso como los grandes equilibristas para cruzarla con éxito, es necesario extender los brazos y mantener el equilibrio independiente de las circunstancias. En el camino de la existencia en la mano derecha está la ciencia, conectada con el hemisferio izquierdo del cerebro racional, intelectual, académico, lógico, matemático y científico. Mientras en la mano izquierda la espiritualidad, conectada con el hemisferio derecho emocional, intuitivo, imaginativo, creativo, en línea directa con la divinidad. La psique a manera de nivel intermedio, conecta si se lo permitimos los dos extremos en forma natural y armoniosa, porque ella contiene todos los procesos mentales y del pensamiento como también los emocionales, buscando siempre puntos de equilibrio, en un movimiento circular del centro hacia afuera.

Permitir el contacto directo y permanente entre alma y cuerpo requiere que mantengamos la conexión con nuestro niño interno, con nuestro inconsciente, con la fuente de la que venimos, ellos nos hablan sobre quien en realidad somos, orientando al yo adulto en ese reencuentro una y otra vez con su verdadera esencia. No importa cuántas pérdidas o rompimientos hayamos tenido a nivel psicológico o en cuantas ocasiones nuestra alma se haya cerrado, desconectado de su ser, enfermado o experimentado “su noche oscura”, aquel vacío espiritual y de desesperanza que nos lleva a sentirnos en un pozo sin fondo. La vida es tan fantástica que siempre nos da la oportunidad de retomar nuestros dones, talentos, pasión, misión y propósito pidiéndonos a cambio, solo asumir con determinación la responsabilidad de tomar entre nuestras manos el poder y la energía cuerpo-alma, para moverla y permitirle vibrar al más alto nivel.

Tenemos a nuestro alcance múltiples instrumentos holísticos, entre esa gran variedad de modelos de intervención o terapéuticos tradicionales y alternativos que promueven la sanación integral, pero más allá la prevención, impulsándonos hacia la recuperación del contacto con el alma y su equilibrio en la magia de la transformación y la manifestación. Ayudándonos a resolver procesos de vida muy difíciles a nivel de salud mental y a empoderarnos para avanzar en nuestro camino de desarrollo a nivel integral.

Como persona y profesional he comprendido que el enfermar a nivel físico tiene  relación con los fenómenos psicológicos, así que más me intereso por saber todo lo relacionado con el funcionamiento de la mente y su influencia en la producción y curación de enfermedades psicosomáticas, como también de las emocionales. Me he apasionado por la psiconeuroinmunología/ciencia que indica la influencia de las emociones de baja vibración como la rabia, el rencor, el miedo o la tristeza en la efectividad del sistema inmunológico o el impacto negativo en la aparición del cáncer, por ejemplo. De manera simultánea, entiendo la conexión de la psique con el sistema inmunológico a través del Chakra del corazón, el que está relacionado a la vez con el timo, glándula del sistema de defensa, entonces es contundente la relación de las enfermedades del alma sobre las del espíritu, porque este también enferma, cuando la persona rompe el contacto con la energía vital y permite el paso a entes desestabilizadores que afectan los Chakas o el Aura.

Los invito a buscar recordar quien en verdad somos, volver a nuestra esencia, llenar el corazón de nosotros mismos, ser uno con el universo, sanar la historia personal o familiar, tener un encuentro amoroso con aquello para lo que vinimos a este mundo,  concentrarnos en lo importante que espera por nosotros, en recuperar el contacto con el alma que desea  la conozcamos a profundidad, cuidemos y amemos. Permitamos que la luz interna nos ilumine y guie como el faro que es y que todos tenemos.

En mi propio proceso de transformación y evolución como persona, mujer y psicóloga he vivido todo esto y sigo abierta a la experiencia, porque soy consciente de la pureza de mi esencia original, que ella a pesar de las barreras que me empeño a veces en imponerle, sacándola de su cauce o haciendo que se estanque, siempre busca fluir en forma natural. Por eso mismo hoy día “yo soy” y acompaño al otro para que “sea” mejor persona, entonces no veo solo con mi “ojo clínico” sino ante todo, con mi “tercer ojo” reconociendo la humanidad, la dignidad, los valores, los derechos y la divinidad de cada ser humano. Desde esa visión motivo, invito y creo las condiciones para que cada individuo, grupo u organización tomen el timón de su existencia.

Desde el quehacer de la psicología como ciencia, busco como psicóloga humanista y transpersonal que las personas se ocupen de su dimensión psicológica en sus vidas cotidianas, tomen con-ciencia del poder que ejerce el hacerse responsables de vivir en el presente, con el aprendizaje del pasado y con la proyección hacia el futuro, pero conscientes de la maravilla que es la existencia, cuando nos permitimos con libertad ser, sentir, disfrutar, estar despiertos y dejar que la energía cuántica del amor fluya y nos lleve hacia el autoconocimiento.

Conferencia dictada en el II Congreso Hispano de Ciencia y Espiritualidad. Miami, 2017