Todo inicia con un pensamiento que construye palabras, acciones, hábitos y el carácter. La responsabilidad 24/7 de cada persona, es la base para que el camino elegido la lleve a las enseñanzas que el universo le tiene preparadas y su despertar sea viable en ese eterno presente que une al universo completo.

Se habla de mantener el equilibrio para lograr Salud Integral, la coherencia que viene del latín cohaerentia, es la cohesión o relación entre una cosa y otra. El concepto se utiliza para nombrar algo que resulta lógico y consecuente respecto a un antecedente. Ser coherente es pensar, decir y actuar en la misma dirección o hacia el mismo objetivo todo el tiempo, es decir, cuando existe coherencia se puede estar en equilibrio y lograr una Salud Integral.

La relación de mantenerse en equilibrio es directamente proporcional a la coherencia que se tiene en la vida. Por ejemplo, si se piensa que la alimentación es la base de una buena salud, se dice que la mejor comida es la hecha en casa porque se pueden tener alimentos naturales, controlar los niveles de grasa y de sal sin embargo, al final lo que se hace es consumir cualquier tipo de comida sin evaluar los pro y los contra para la salud; se puede ver con claridad que no existe correspondencia entre el pensamiento, la palabra y la acción. Un tiempo después cuando la ropa no se ajusta al cuerpo, el cansancio agobia o la autoimagen baja, la solución es ir al medico y empezar una rutina de dietas, tratamientos y medicinas para contrarrestar los malos hábitos que se han construido y reforzado día a día.

Es importante acotar que la responsabilidad 24/7 que cada individuo tiene en la construcción de hábitos, va ligada a la manera cómo piensa, habla y actúa y solo cambiando un pensamiento puede llegar a ese equilibrio de Salud Integral tan anhelado. Partiendo de un pensamiento, se toman decisiones en el camino diario:

  • Transportarse en tren en vez del autobús.
  • Beber agua en lugar de sodas para mantenerse hidratado.
  • Hacer ejercicio o tener un día sedentario.
  • Opinar para construir o criticar para destruir.
  • Ser feliz y ver lo positivo del mundo o estar amargado en todo momento.
  • Llenarse de amor para que el universo abra puertas o establecer el miedo y ver como todo al alrededor devuelve con la misma vibración que tienen las emociones en las que se vive.

Siempre hay opciones y puedes tomar las adecuadas para continuar tu camino u otras diferentes. En fin, todo se trata de coherencia, simples leyes físicas con las que se construyen los hábitos que en automático, son los que llevan tu vida por el camino que deseas o no. La gran noticia es que cada día puedes cambiar los pensamientos y ajustarlos hacia la dirección que quieres, en consecuencia, puedes cambiar tus palabras, acciones o hábitos y hasta reconstruir tu carácter, para encontrarte en el mundo que alguna vez has soñado para ti y compartirlo afectando de manera positiva a todas las personas que te rodean, porque SOMOS UNO EN EL UNIVERSO.