El mayor tesoro que tienes es tu esencia como persona, así que el valor, lugar y aprecio en que la coloques depende de ti y se te ha encomendado para protegerla, cuidarla, desarrollarla y dignificarla con total libertad, conciencia y responsabilidad.

La invitación del creador del universo es a que te ocupes de ti, a que tomes en tus manos tu vida y la conduzcas dejándote guiar por la sabiduría de tu alma, porque la vida es un crucero que recorre multicolores mares, pasa por cientos de tormentas y enfrenta a la adversidad con frecuencia.

En medio de las aguas tu opción es la de asumir a cada instante con responsabilidad las más adecuadas decisiones y acciones para continuar el recorrido.

Vivir en consistencia con estos principios está inmerso en tu proyecto de vida y en el proceso diario de ser mejor, para ello cuentas con tu psique que en sí misma es brújula, mapa y guía, así que si se lo permites ella te empodera para que navegues por los siete mares.

Sin embargo, cuando decides navegar por aguas turbulentas a pesar de las advertencias, los anuncios, las señales, las llamadas de atención, las alarmas o incluso la experiencia trágica de otros, el viaje maravilloso de la vida se puede convertir en tragedia, con consecuencias nefastas para ti, la familia, las personas más cercanas y la comunidad local o universal porque lo que haces repercute en el mundo en la medida en que eres parte del todo.

Comprende la importancia de mantenerte en la ruta que favorece el cumplimiento de tu misión y propósito, aunque en ocasiones es prudente que hagas giros y ajustes, pero en éstos debes procurar con conciencia no dejar en el camino estelas de dolor, tristeza, impotencia, sufrimiento, rabia, resentimiento o temor, emociones que en muchas ocasiones se quedan ancladas para siempre en el alma.

Es este el momento para abordar, soltar amarras y navegar con seguridad, sin preocupaciones, solo ocupándote del afán de cada día con dedicación, determinación y a favor de la amorosa protección de tu vida y la de los demás.

Dile si a la vida, conviértete en tu propio héroe, no sigas por siempre de pasajero a expensas del que tenga el control, para ello aprende a conducirla y hazlo con responsabilidad en cada tiempo y lugar recuerda que las equivocaciones o los aciertos dependen en gran medida de las decisiones que asumes, hazte cargo, diseña la ruta y camínala por ti mismo creando tu destino con auto-respeto, compasión y amor.

Psicóloga-Autora del libro Entre Tus Manos

ENTRETUSMANOS