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9.5

“La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progreso” – Albert Einstein.

Me encanta esta frase, no sólo porque la escribió un genio, sino por lo mucho de verdad que hay en ella. La crisis y la necesidad nos vuelven creativos, activan nuestro instinto de supervivencia y nos mueven a reinventarnos e impulsarnos con más fuerza hacia algo mejor. Igual que las grandes empresas, en casa también es necesario ajustarse para sobrevivir a la turbulencia financiera; aunque parezca imposible reducir gastos y ahorrar, pequeñas acciones y disciplina son la clave.

Ahorrar en la crisis es posible, para lograrlo no hay que ser un mago financiero, sólo disciplinado y tener una estrategia definida. Para comenzar puedes aplicar una estrategia dedicada a ahorros diarios para mantener la liquidez. Parece muy simple, pero los problemas comienzan cuando no existe un presupuesto que ayude a planificar los ingresos y gastos del mes.

Es muy probable que pienses que esto del presupuesto y la planificación es complicado, requiere tiempo y tú trabajas demasiado, como para dedicarte a eso también. Pero estoy segura que con lo inteligente y dedicado que eres, activando un plan sencillo con acciones simples en tu conducta de consumo diario, conseguirás resultados inmediatos y con ello la motivación para ir por más.

Tal como lo digo en mi libro Comprador Inteligente –Plan C antes de aplicar un plan, por más sencillo que este sea, es importante tomar en cuenta lo siguiente:

  • Es indispensable que seas honesto con la situación económica que vives.
  • Reconocer los malos hábitos y sustituirlos por hábitos de éxito.
  • Aprender y prepararte para el cambio, adquiriendo conocimientos y herramientas necesarios.
  • Tomar acción inmediata en la dirección correcta.

Con sólo la teoría no se logra nada. ¿Me creerías si te digo que una acción tan trivial como preparar el almuerzo en casa, te podría ahorrar una buena cantidad de dinero semanal? Haciendo una cuenta rápida, supongamos que tomar el almuerzo en el trabajo te cueste diario $10, una merienda a mitad de tarde $2 y un cafecito $1.50, son $13.50 diarios, por 5 días son $67.50 semanal, por 4 semanas $270 por 12 meses son $3,240 al año! ¿Increíble verdad? Pero es más increíble aún, que con 20 minutos más temprano que te levantes, si preparas tu café y tu comida en casa estos $3,240 o una buena parte de ellos, no tendrías que gastarlos.

Como puedes ver no es una acción tan complicada y te puede generar resultados inmediatos de ahorro. Hasta el momento no he conocido a nadie que se moleste por tener o recibir dinero extra. En conclusión, la idea es ir incorporando acciones sencillas en nuestro consumo diario y una vez que se vuelvan hábitos, lo demás vendrá por añadidura.

Un día a la vez mi querida o querido comprador inteligente! Hasta nuestra próxima entrega…

Libro de la autora:

El Comprador Inteligente: Plan C

http://www.amazon.com